La muestra reúne 37 obras del maestro colombiano y destaca su fidelidad a un estilo único que transformó la historia del arte moderno

Sala de Redacción | Westchester Hispano
Nueva York
La casa de subastas Sotheby’s inauguró en Nueva York una exposición dedicada al maestro colombiano Fernando Botero, un homenaje que estará abierto al público hasta el 7 de septiembre y que celebra la originalidad de uno de los artistas latinoamericanos más influyentes del siglo XX.
La muestra reúne 37 piezas representativas de distintas etapas de su carrera, diez de ellas prestadas por la Fundación Fernando Botero. El recorrido destaca la firmeza con la que el pintor defendió su visión artística, incluso cuando su propuesta se alejaba de las corrientes que dominaban el panorama internacional.
Durante una presentación para medios, Nick Deimel, director de ventas privadas de arte moderno para las Américas en Sotheby’s, aseguró que el propósito de la exhibición es evidenciar cómo Botero construyó un lenguaje propio que desafió las tendencias de los años sesenta y terminó convirtiéndose en una referencia del arte contemporáneo.
“Botero aportó una perspectiva completamente nueva a la historia del arte. Fue un colorista excepcional, una cualidad estrechamente ligada a sus raíces colombianas y latinoamericanas”, afirmó el especialista.
Entre las piezas más llamativas figura “La exposición de Botero”, un cuadro en el que el artista representa a distintos personajes contemplando sus propias pinturas dentro de un museo. Debajo de varias de ellas aparecen pequeños círculos rojos, símbolo utilizado por las galerías para indicar que una obra ha sido vendida. Deimel explicó que una de las pinturas representadas en ese lienzo, “El picnic”, también forma parte de la muestra.
Un creador en permanente diálogo con la historia del arte
La exhibición dedica un espacio especial a los años que Botero vivió en Nueva York, entre 1960 y 1973, cuando residía en el West Village, uno de los principales epicentros del movimiento artístico de la ciudad.
Durante ese período mantuvo un constante diálogo con la tradición pictórica occidental, encontrando inspiración en maestros como Cézanne, Van Gogh, El Greco y Rubens, además de figuras del arte pop como Andy Warhol y Roy Lichtenstein. Sin embargo, nunca abandonó la figuración, sello distintivo que consolidó su identidad artística.
“Ese fue siempre su lenguaje. Permaneció fiel a su visión, aunque abierto a las influencias de su entorno”, destacó Deimel.
Su reconocimiento en Estados Unidos llegó temprano. En 1961, Dorothy Miller, curadora del Museo de Arte Moderno (MoMA), visitó su estudio y recomendó la compra de una de las piezas de su serie “Mona Lisa”, convirtiendo al museo en la primera institución estadounidense en incorporar una creación del artista colombiano a su colección.
Un recorrido por sus obras más emblemáticas
La exposición, instalada en el edificio Breuer de Sotheby’s, en el Upper East Side de Manhattan, reúne algunas de las creaciones más reconocidas de Botero y refleja la evolución de un estilo que conquistó museos y coleccionistas de todo el mundo.
Entre ellas destaca “Mona Lisa a los trece años”, una reinterpretación de la célebre obra de Leonardo da Vinci, en la que el pintor colombiano imprime las proporciones voluminosas que caracterizan su trabajo y un sutil sentido del humor.
También sobresale “Girasoles”, inspirada en Vincent van Gogh, donde Botero transforma el clásico bodegón mediante formas exuberantes y una paleta de colores vibrantes. El recorrido incluye además naturalezas muertas como “Naturaleza muerta con sandía”, influenciada por Velázquez y Goya, así como “Apoteosis de Ramón Hoyos”, un homenaje al legendario ciclista colombiano que deja entrever su interés por el expresionismo abstracto.
Las piezas que no pertenecen a la Fundación Fernando Botero podrán adquirirse mediante venta privada al finalizar la muestra, aunque no serán ofrecidas en subasta pública.










