Actriz, productora, comunicadora y hoy viceministra, la dominicana habla de sus raíces, la diáspora, el servicio público y los nuevos retos, sin desprenderse de la hija de Héctor y Dalila que despierta con ella cada día

Dagoberto Galán | New York Hispano | Colaborador
Quizás usted la recuerda como reportera del programa de entretenimiento “El Gordo y la Flaca”, como presentadora de deportes en ESPN o como actriz y directora de cine. Ahora es viceministra de Relaciones Exteriores del Gobierno de República Dominicana y conferencista. Celinés Toribio, nacida en Santo Domingo, vive una apasionante vida y la explica sin protocolo.
“Cada día despierta la hija de Dios, de Héctor Toribio y de Dalila Almanzar. Mi primera reacción, es decir: ‘Gracias por otro día más y te pido que me guíes y me uses como tu instrumento’”.
Esa fue la respuesta a nuestra primera pregunta… y, en verdad, hay que respetar la intensidad con que toma cada faceta de su vida.
Esa identidad, marcada por la diáspora, explica su trayectoria. Criada en Washington Heights, estudió Comunicación y Teatro en Lehman College (CUNY). En los 90 se hizo un nombre en WXTV, Univisión y como la única mujer en conducir un programa producido por Major League Baseball, “Sabor a Béisbol”, en ESPN Deportes (2002-2006). También, envuelta en el mundo del espectáculo, entrevistó a figuras del calibre de Celia Cruz, Ricky Martin y Luis Miguel.
En 2006 dejó la estabilidad de Nueva York y se mudó a Los Ángeles para estudiar actuación, mientras se mantenía conectada al creciente cine dominicano. Debutó en “Los Locos También Piensan” en 2005, protagonizó “La Soga” en 2010 e hizo “Trópico de Sangre”, donde actuó como Dedé Mirabal… Fue María Montez en 2014 y filmó películas taquilleras como “Colao” y “Qué León”. En la mayoría ha sido, además de actriz, productora ejecutiva con “Esencia Films”. Entre sus proyectos está “Los Fabulosos Ma’ Mejores” y, más recientemente, se pone el sombrero de directora en “La Novia del Atlántico”.
Sin abandonar esos roles, combina el cine con sus conferencias “La Nueva Yo”, su idea de crear una fundación para apoyar a personas con Alzheimer y su cargo más exigente: desde 2024 es embajadora, viceministra para las Comunidades Dominicanas en el Exterior y directora del INDEX, el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior, designada por el presidente Luis Abinader.
¿Cómo te repartes?
“Algunas veces las prioridades las pongo yo… la mayoría son designios de Dios”, responde. “Me despierto y debo cumplir con ‘La Nueva Yo’; otras veces paso el día completo de reunión en reunión en mi nueva labor de embajadora… Sacrifico horas de sueño para cumplir mis obligaciones. Es difícil hacer un ranking”, comentó.
Sobre la relación entre la isla y los dominicanos de fuera, es optimista, pero crítica con el término: “Ha mejorado, claro que sí. La diáspora está más organizada. Usualmente no me gusta decirnos ‘diáspora’ porque tiene connotación de separación, pero es el mismo núcleo que ha decidido llamarse así. Estamos más unidos y conectados”, dijo con autoridad.
Como depende del Gobierno central de su país, la pregunta es obligatoria: ¿Tiene respaldo del Gobierno para su gestión internacional?
“Definitivamente sí. Aunque nunca será suficiente. Yo soy parte de la diáspora. Estoy en el centro de la vorágine y he sido parte, con el gobierno del presidente Luis Abinader, de la creación de programas para educar y conectarnos”.
“Hasta la fecha, tanto el presidente como el canciller Roberto Álvarez me han dicho sí a tantos viajes y eventos. ¿Es suficiente? No. Somos 3,030,647 connacionales diseminados fuera de la isla… Nos queda mucho por hacer”.

La conversación con Toribio fue en un mes especial para los dominicanos y queríamos conocer su conexión con la fecha de la Restauración, celebrada el 16 de agosto:
“Ese día se celebra nuestro grito bélico. El Grito de Capotillo en 1863 marca otra independencia. Los valientes que entraron por el cerro de Capotillo con bandera en mano estaban claros de que ya no seríamos colonia española. Es una reconfirmación de nuestra soberanía”, dijo con orgullo.
Para cerrar, otra pregunta clave.
¿Escalarás en política?
“Tengo varias ofertas y propuestas, pero todavía no me he decidido”. “Me sigo haciendo lo mismo, trabajando por los míos. Por las mujeres y jóvenes dominicanas, por ellas y ellos trabajo; si asumo cualquier reto será con ese fin”.
Se despide con un doble mensaje:
A los de fuera: “Que nos organicemos más. Que entendamos que, si cometemos malas acciones, las comete el país. En el exterior es cuando más unidos debemos estar”.
A los de la isla: “Que nos acepten más como dominicanos del exterior. Que entiendan que aquí afuera los buenos somos más y que se siga valorizando el gran aporte que hacemos”.












