Propietarios de negocios de Port Chester salen a la calle para rechazar el cierre que los está llevando a la quiebra en medio de la pandemia

Portados de pancartas y megáfonos, decenas de comerciantes de Port Chester, pidieron un alto al cierre de establecimientos, entre ellos salones de belleza, barberías, y el cese de las restricciones a la atención en los restaurantes.
Dijeron que las medidas impuestas al poner a Port Chester en la escala “naranja” en la pandemia les están llevando a la quiebra ya que no pueden generar los ingresos necesarios para pagar por el alquiler de los establecimientos comerciales.
“Los negocios se están muriendo en cantidades y no es justo que nuestro personal esté perdiendo su empleo. La gente trae el virus de otros lugares a Port Chester y necesitamos que termine el cierre de inmediato, necesitamos un liderazgo que nos apoye”, dijo Carlos Santos, propietario del restaurante Aquí es Santa Fe, ubicado en Port Chester.
La protesta realizada en la esquina de Westchester Avenue con North Main Street, contó con la participación de propietarios de salones de bellezas y barberías, así como también de propietarios de restaurantes y otros rubros de negocios.
Los comerciantes dijeron estar cansados de las medidas del gobernador de Nueva York que los ha categorizado de una manera negativa, sin verificar, según ellos, de que las cifras de Covid-19 que se han registrado en Port Chester son reales o no.
“Mucha gente viene aquí a consumir desde otros pueblos vecinos, sin embargo, aquí en nuestros negocios no se han registrado casos de Covid-19, porque si nosotros detectamos algún caso que nos llegue, de inmediato lo reportamos a las autoridades”, dijo Angélica Cochachi, propietaria de Paradise Salón.
Debido a que el Pueblo de Port Chester, fue designado “Zona de Peligro Naranja”, a principios de noviembre, los salones de belleza, barbería, salones de uñas y masajes, así como gimnasios y negocios de atención de cuidado personal fueron ordenados a cerrar.

Estos comerciantes se quejan de que es una orden arbitraria, ya que hay pueblos con mayores números de casos COVID-19 en el condado y que pese a ello los negocios no han sido cerrados como en Port Chester, se quejaron los manifestantes.
De acuerdo a las autoridades, en Port Chester la tasa de infección en la población alcanza al 10.27 por ciento. Por esa razón las autoridades han ordenado un límite del 20 por ciento de personas en los establecimientos y los restaurantes solo pueden atender en exteriores y aceptar órdenes de comida “take out”.
El alcalde Fritz Falanka, explicó estar muy preocupado por la situación de la pandemia que afecta a Port Chester, y explicó que se trata de una orden del estado de Nueva York que hay que cumplir.
“En estos días el número de casos no ha aumentado y esperamos que esa tendencia mejore para poder aperturar todos los negocios”, dijo Falanka.
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Sala de Redacción/Westchester Hispano
Publicado el 08 de Diciembre 2020












