El proyecto de $6,968 millones llevará la línea Q hasta la calle 125, beneficiará a más de 100,000 usuarios diarios y reducirá tiempos de viaje hasta en 20 minutos

Sala de Redacción | New York Hispano
Nueva York
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, dio este lunes inicio oficial a la etapa principal de construcción de la Fase 2 del Metro de la Segunda Avenida, un proyecto largamente esperado que ampliará el servicio de la línea Q hacia East Harlem y que promete transformar la movilidad de una de las comunidades con mayor dependencia del transporte público en la ciudad.
Durante una ceremonia celebrada en East Harlem junto a directivos de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), funcionarios electos y líderes comunitarios, Hochul destacó que la obra representa un paso decisivo para concretar una promesa que ha permanecido pendiente durante casi un siglo.
“El metro de la Segunda Avenida lo cambiará todo para East Harlem; ahorrará a la gente un tiempo valioso y hará posibles oportunidades que, durante demasiado tiempo, han estado fuera del alcance de muchos”, afirmó la gobernadora.
Cómo será la obra
El acto tuvo lugar en el sitio donde, a principios de 2027, será colocada una tuneladora de última generación encargada de excavar los nuevos túneles del metro entre la calle 120 y la calle 125 con Malcolm X Boulevard. Las máquinas, que pesan más de 1.5 millones de libras, cuentan con cabezales de corte de carburo de tungsteno de 23 pies de diámetro y pueden adaptarse tanto a roca dura como a suelos blandos y arenosos. Además, refuerzan automáticamente el revestimiento de los túneles a medida que avanzan bajo tierra.
La MTA también anunció la adjudicación de un nuevo contrato para construir la sección comprendida entre las calles 105 y 110, incluyendo la futura estación de la calle 106. Estos trabajos se realizarán mediante el método de excavación a cielo abierto, conocido como “cut and cover”.
La Fase 2 se desarrollará mediante cuatro grandes contratos, una reducción significativa frente a los diez contratos utilizados en la Fase 1. Según la MTA, esta estrategia permitirá mejorar la coordinación entre contratistas, reducir costos y acelerar la ejecución de la obra.
Uno de los contratos más importantes, valorado en 1,970 millones de dólares, incluye la excavación del pozo de acceso para la tuneladora, voladuras controladas para las futuras estaciones y la remoción de materiales peligrosos, como amianto y plomo, presentes en túneles construidos durante la década de 1970.
Además, la MTA adjudicó el Contrato 3, que contempla la construcción de la estructura principal de la estación de la calle 106 y las conexiones de túneles al norte y sur de esa estación. Las obras comenzarán en los próximos meses.
Tres nuevas estaciones para East Harlem
La ampliación extenderá la línea Q desde la calle 96 hasta la calle 125, recorriendo aproximadamente 1.5 millas adicionales. El proyecto incorporará tres nuevas estaciones totalmente accesibles para personas con discapacidades en las calles 106, 116 y 125.
La estación de la calle 125 ofrecerá conexiones directas con la línea Lexington Avenue (trenes 4, 5 y 6), el ferrocarril Metro-North en Harlem-125 Street y el servicio de autobuses M60 Select Bus Service que conecta con el Aeropuerto LaGuardia.
Cada estación contará con instalaciones auxiliares para sistemas mecánicos, eléctricos y de ventilación, además de espacios que podrían albergar comercios o usos comunitarios en la planta baja.
Las autoridades estiman que la Fase 2 beneficiará a más de 100,000 usuarios diarios de East Harlem, mientras que la combinación de las fases 1 y 2 dará servicio a cerca de 300,000 pasajeros cada día. Los tiempos de viaje podrían reducirse hasta en 20 minutos para muchos residentes del vecindario.

Más de mil millones en ahorros
La MTA asegura que las lecciones aprendidas durante la construcción de la Fase 1 han permitido generar ahorros superiores a los 1,000 millones de dólares.
Entre las medidas adoptadas se encuentran la reubicación temprana de servicios públicos, la reutilización de túneles construidos en la década de 1970 entre las calles 110 y 120, la adquisición anticipada de terrenos, nuevos modelos de contratación basados en desempeño y una reducción en el tamaño de áreas auxiliares y espacios internos de las estaciones.
El presidente y director ejecutivo de la MTA, Janno Lieber, destacó la importancia histórica del proyecto.
“Hace 80 años comenzaron a demoler el tren elevado de la Segunda Avenida; toda una vida. La ceremonia de inicio de obras de hoy representa otro paso importante hacia la justicia en el transporte para East Harlem, la comunidad de la ciudad que más depende de este servicio”, afirmó.
Por su parte, Jamie Torres-Springer, presidente de MTA Construction & Development, señaló que la agencia está cumpliendo una promesa esperada durante generaciones.
“Al aplicar las lecciones aprendidas en la Fase 1, estamos ejecutando este proyecto de manera más eficiente, rápida y económica, logrando un ahorro de más de 1,000 millones de dólares hasta la fecha”, dijo.
Impacto en la comunidad
East Harlem es considerado uno de los sectores de la ciudad más dependientes del transporte público. Aproximadamente el 70 por ciento de los residentes utiliza diariamente autobuses y trenes para desplazarse, y la zona concentra una de las mayores cantidades de viviendas asequibles del país.
Las autoridades estiman que el proyecto generará miles de empleos, incluyendo puestos sindicalizados en la construcción. Además, la meta es que al menos el 20 por ciento de la mano de obra provenga de la propia comunidad de East Harlem.
El congresista Adriano Espaillat, quien durante años impulsó la expansión del metro hacia East Harlem, celebró el inicio de la nueva etapa.
“East Harlem ha sido durante mucho tiempo un desierto de transporte, dejando a más de 100,000 neoyorquinos sin acceso al metro. Después de años de arduo trabajo en la comunidad y en el Congreso, hoy se marca otro hito en nuestro exitoso esfuerzo por lograr este nuevo metro, que materializa un concepto que había estado estancado durante décadas”, expresó.
Espaillat agregó que continuará trabajando para garantizar empleos de calidad para los residentes del vecindario y minimizar los impactos de la construcción en la comunidad.
El senador estatal José M. Serrano también respaldó el proyecto.
“Me entusiasma el inicio de las obras de la tan esperada siguiente fase del proyecto del metro de la Segunda Avenida. He apoyado durante mucho tiempo esta inversión crucial, vital para los residentes y usuarios del transporte público de toda la ciudad de Nueva York”, señaló.
Mientras tanto, el presidente del condado de Manhattan, Brad Hoylman-Sigal, calificó la ampliación como una inversión histórica para el Alto Manhattan.
“La Fase 2 del metro de la Segunda Avenida representa una inversión trascendental en el futuro de Harlem, East Harlem, Washington Heights y todo el Alto Manhattan”, afirmó.
Mirando hacia una futura Fase 3
Paralelamente a la construcción de la Fase 2, la gobernadora Hochul y la MTA ya estudian una posible expansión adicional de la línea Q hacia el oeste a lo largo de la calle 125 hasta Broadway.
La propuesta contempla tres nuevas estaciones adicionales y podría beneficiar a más de 160,000 pasajeros diarios. El presupuesto estatal ya asignó 25 millones de dólares para trabajos preliminares de ingeniería, diseño y evaluación ambiental.
De concretarse, la futura extensión aprovecharía gran parte de la maquinaria y los equipos utilizados en la Fase 2, reduciendo costos y tiempos de construcción.
Con un presupuesto total de 6,968 millones de dólares y una fecha prevista de entrada en servicio para 2032, la Fase 2 del Metro de la Segunda Avenida representa una de las inversiones de infraestructura más importantes actualmente en marcha en Nueva York y una de las más esperadas por los residentes de East Harlem.











