El nene argentino que una vez cruzó el océano agarrado de la mano de su papá ahora juega con el corazón en la garganta por él

Dagoberto Galán | New York Hispano | Colaborador
En el año 2000, Jorge Messi cargó dos valijas. En una llevaba la ropa de su hijo Leo, de 13 años. En la otra iban, juntos, el miedo y la esperanza. Dejó su trabajo, su casa, su vida en Rosario, Santa Fe, Argentina y se fue a Barcelona. Veintiséis años después, los roles se invirtieron. Ese niño, hoy el gran Lionel Messi, ha pasado a ser la máxima figura del soccer y está dando lo mejor de sí en las canchas del Mundial de Fútbol 2026, a sabiendas de que quien fue su mentor, su guía, su todo, necesita hoy ser cuidado.
La familia contó el 18 de junio que Jorge está con un cuadro de salud, bajo control médico y “evolucionando favorablemente”. Leo lo está sintiendo en la cancha. Lloró después del primer gol ante Argelia en el Mundial y dijo que está pasando por “días difíciles, complicados”.

El nene que una vez cruzó el océano agarrado de la mano de su papá ahora juega con el corazón en la garganta por él. Jorge lo llevó a cumplir su sueño. Ahora Leo lo acompaña en el suyo: que se recupere y poder abrazarlo cuando termine su participación en un mundial en que se ha hecho sentir.
En sus primeros tres compromisos, a sus 39 años, ya suma 6 goles en este torneo y llegó a 19 en Mundiales, récord absoluto para un latino. Iván Fergonzi, un experto en el exigente deporte describe la realidad de Messi en la actualidad: “Si le dan espacio, LEO te puede liquidar; Regula, dirige… no corre como hace 10 años, pero sabe elegir los momentos. Juega más con la experiencia y el instinto que con la condición física y la condición de su padre en vez de limitarlo le ha dado fuerzas”, acotó Fergonzi.
Con esos 19 tantos Messi superó a Batistuta (10), dejó atrás a Ronaldo Nazário (15), y pasó a Maradona (8) y a Pelé (12). Se respeta el legado de todos: Pelé sigue siendo el único con 3 Copas, Maradona con el 86 inolvidable y Ronaldo con el 2002 de figura.
Lo que rompió Messi es el techo goleador y la longevidad: goles en 5 Mundiales. Ya es el máximo goleador en la historia de los Mundiales, por encima de Klose con 16. Ahora mira un récord que parece intocable: los 13 goles de Just Fontaine en una sola Copa, en 1958. Lleva 6 en 3 partidos. Algo poco probable, pero no imposible si Argentina llega lejos y él sigue enchufado.
El viernes 3 de julio será clave: A las 2:00 p.m. En Dallas, Texas, juegan Australia y Egipto. Cuatro horas después, a las 6:00 p.m. en Miami, Florida, Argentina-Messi abre eliminación directa vs Cabo Verde. Es decir que Messi saltará a la cancha sabiendo cuál será su rival en busca de avanzar a octavos de final el martes 7 en Atlanta, Georgia.
Con Argentina de punta de lanza, el área llegó con 12 equipos al Mundial. De esos equipos ya se despidieron Panamá, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Uruguay, Haití, Curazao y Ecuador. Quedan al momento Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia y México.
¿Qué pasará con Messi y Argentina en lo que queda del mundial? ¿Avanzará? ¿Irá al juego final? ¿Levantará Messi el trofeo de campeón? La suerte está echada. Lo importante es que “Leo” está jugando con el corazón esperando regresar a Rosario a darle un abrazo a quien lo impulsó durante toda su carrera: Su padre Jorge.
Messi y su encuentro con Spider-Man

Sony ha lanzado un nuevo vídeo promocional de “Spider-Man: Brand New Day”, en el que la leyenda del fútbol Lionel Messi se encuentra cara a cara con el amigable vecino lanza redes interpretado por Tom Holland. Debo admitir que, incluso a este viejo gruñón, el vídeo le ha parecido encantador.
El clip subvierte las expectativas de la mejor manera posible. En lugar de que Spider-Man se quede deslumbrado ante uno de los mejores futbolistas de la historia, es Messi quien actúa como un superfan, sonriendo como un niño que acaba de ver a su superhéroe favorito en la Comic-Con.
Sinceramente, lo entiendo perfectamente.

Sigo convencido de que una vez vi al actor que interpretó a Benny “The Jet” Rodríguez en la película *The Sandlot* (conocida en algunos países como *Nuestra pandilla*) en un salón recreativo llamado Nickelcade. Pasé el resto del día intentando armarme de valor para saludarlo. Nunca lo hice y, aparte de no haber besado a la chica que me gustaba tras un baile de segundo año de instituto, es mi mayor arrepentimiento de la adolescencia. Hoy, nadie cree que lo viera aquel día, pero yo sé lo que vi.
Por eso, ver a quien probablemente sea el mejor futbolista de todos los tiempos vivir su propio momento de fan ante Spider-Man resulta extrañamente cercano.
Este nuevo anuncio es otro divertido adelanto de “Spider-Man: Brand New Day”, que llegará a los cines el 31 de julio; y, como mínimo, nos recuerda que incluso las superestrellas mundiales se emocionan al conocer a sus héroes. Agencias











