Por Sammy Gómez y Deivis Moreno
¡Buenos días! Tantas cosas han pasado desde nuestro último artículo. Dicen que la vida cambia en un minuto, así que imagínense en ocho meses. La universidad me ha mantenido muy ocupado. No bromeaban cuando decían programa acelerado. Pero bueno, espero estar con ustedes más seguido. Un amigo (creo que voy a perder amigos si seguimos contando sus historias) conoció a su novia por amigos del trabajo. Una muchacha, buena, tranquila, trabajadora, aunque se le sale el carácter de cuando en vez. Es una relación reciente, ya casi medio año y las cosas van bien o así todo parecía.
Como muchos sabrán el segundo mandato del presi comenzó este enero y esta vez su agenda parece más agresiva en todos los aspectos. Todos han sentido de una forma u otra su regreso. Una de sus promesas era lidiar con la inmigración y el señor lo está haciendo. Aunque, si recuerdo bien, él dijo que solo iba contra criminales, pero aparentemente se le olvido eso. Como muchos inmigrantes, la novia de mi amigo, es considerada refugiada. Vino de su país natal escapando la violencia y fue acogida por este país y pudo progresar en un país que le dio muchas oportunidades. Oportunidades que esta administración parece querer quitarle.
Últimamente se escuchan muchas historias de gente que fue a una cita de inmigración y fue detenida en ese momento. Y ahí es donde se unen nuestras historias. La novia de mi amigo tenía cita ese fatídico viernes. Mi amigo estaba preocupado por su novia, pero a la misma vez estaba resignado a la posibilidad de perderla, producto del ambiente político, herramienta de un sistema que nos culpa por los errores de esos en el poder.
La idea de casarse con su novia para que se pueda quedar en este país. No les gusto a ninguno de los dos así que la novia fue a su cita esperando lo peor. A este punto este era un tema que el grupo de amigos hablaba constantemente. Nunca antes habíamos vivido algo como esto y creo que este es un sentimiento con el que muchos se están familiarizando últimamente.
Nuestra preocupación crecía con el paso de las horas. Mi amigo no nos respondía y pensamos lo peor. Finalmente nos respondió. A la novia le había ido bien. Ya más tranquila y aliviada termino con mi amigo. No podía pensar en casarse con él, así que ella decidió en ese momento que esa relación no era para ella. Al fin del día mi amigo siempre termino perdiendo a su novia gracias al presi.
¿Preguntas, sugerencias o ideas? Búsquenos en Instagram: @ Ahora_What
Publicado el 06 de Junio, 2025






