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Wednesday, September 2, 2026
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De Ossining al fútbol profesional

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Jason Chunchi convirtió años de esfuerzo y sacrificios en su primer contrato profesional con Ponce F.C. de Puerto Rico, un nuevo capítulo de un camino que comenzó en las canchas de Westchester 

Jason Chunchi durante la firma de su contrato sostiene su camiseta de Ponce FC. Foto: contribuida
Jason Chunchi durante la firma de su contrato sostiene su camiseta de Ponce FC. Foto: contribuida

Por Jeffrey Merchan | Westchester Hispano | Colaborador

Ossining, NY

Para Jason Chunchi, el camino hacia el fútbol profesional comenzó mucho antes de firmar su primer contrato.

Comenzó en las canchas bajo techo de Westchester, donde un joven Chunchi jugaba en ligas locales con familiares y amigos. Ahora, a sus 19 años, el oriundo de Ossining está viviendo un sueño que alguna vez pensó que quizá nunca se haría realidad: es futbolista profesional.

Chunchi firmó recientemente un contrato profesional con Ponce F.C. en Puerto Rico, marcando el capítulo más reciente de una trayectoria futbolística que lo ha llevado desde las canchas locales de Peekskill y Yorktown hasta España, Monroe University y, ahora, al fútbol profesional.

-Aviso-

“Mi sueño se está haciendo realidad”, dijo Chunchi. “No podía creerlo. Estoy firmando mi contrato profesional a los 19 años”.

La oportunidad llegó casi de la noche a la mañana.

Chunchi había estado entrenando y jugando partidos locales de futsal durante el verano, después de su primera temporada en Monroe University, cuando uno de sus entrenadores le habló de una prueba en la ciudad de Nueva York para identificar talento para un club de Puerto Rico.

La prueba fue el 25 de julio. Tres días después, Chunchi estaba en un avión.

Durante la prueba, los entrenadores de Ponce rápidamente se convencieron de que lo querían. En sus primeros días en Puerto Rico, contó Chunchi, le dijeron que le ofrecerían un contrato.

Lo que comenzó como una prueba se convirtió repentinamente en un viaje de ida.

“Estaba indeciso”, dijo Chunchi. “Pero el martes por la noche decidí reservar mi vuelo. Fui a Puerto Rico y de inmediato la rompí en la cancha”.

Una semana después, Chunchi se convirtió oficialmente en futbolista profesional.

Y no lo llevaron simplemente para sentarse en el banco. Ponce lo incorporó directamente al primer equipo. Con el número 8 y jugando en su posición habitual de mediocampista ofensivo central, Chunchi hizo su debut profesional el 15 de agosto contra Metropolitan FA.

Chunchi (al frente) representando a Ossining High School en 2024. Foto: contribuida
Chunchi (al frente) representando a Ossining High School en 2024. Foto: contribuida

Un sueño que comenzó a los 5 años

La conexión de Chunchi con el fútbol comenzó cuando tenía unos 5 o 6 años, jugando en ligas locales los domingos. Su familia estaba muy ligada al fútbol y, a medida que fue creciendo, el deporte se convirtió en algo más serio.

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Se unió a Real Olé FC alrededor de los 12 o 13 años y permaneció aproximadamente dos años y medio en el club antes de pasar a FC Westchester. Allí, contó Chunchi, su desarrollo se aceleró.

Participó en importantes torneos contra algunos de los programas de academias más grandes del país, incluidos LA Galaxy y San Jose Earthquakes. Competir contra jugadores de alto nivel lo llevó a preguntarse si el fútbol podía convertirse en algo más que un pasatiempo.

“Fue entonces cuando pensé que, si realmente lo llevaba al máximo y me lo tomaba completamente en serio, definitivamente podía llegar a algún lado”, recordó.

Esa conclusión lo condujo a su siguiente gran oportunidad: España.

A los 16 años, Chunchi viajó al extranjero y entrenó con el equipo Sub-23 del CD Leganés. Vivió en una residencia del equipo y enfrentó los desafíos de adaptarse a un nuevo país, una nueva cultura y un fútbol mucho más rápido.

La experiencia fue difícil, pero le permitió a Chunchi probar una vez más el nivel que quería alcanzar. Jugó contra destacados clubes españoles, entre ellos Atlético de Madrid y Rayo Vallecano.

Finalmente, Chunchi regresó a Nueva York. Debido a las regulaciones relacionadas con jugadores internacionales menores de 18 años, no podía iniciar inmediatamente una carrera profesional en España. En lugar de esperar años por una oportunidad para firmar, decidió regresar a casa, terminar la escuela secundaria y disputar su última temporada con Ossining High School.

Chunchi jugando para Ponce FC. Foto: contribuida
Chunchi jugando para Ponce FC. Foto: contribuida

Dejando su huella en Monroe

Después de la escuela secundaria, Chunchi se matriculó en el campus del Bronx de Monroe University, donde rápidamente se consolidó como uno de los mejores jugadores del equipo.

Durante su primera temporada, fue seleccionado para el primer equipo All-Region y estableció récords del programa en una sola temporada con 12 asistencias y 1,153 minutos jugados. También recibió el premio Express Men’s Soccer Most Outstanding Player.

La transición de la escuela secundaria a la universidad fue significativa, pero Chunchi consideraba que sus experiencias anteriores lo habían preparado.

Ya había experimentado la velocidad del fútbol de academias de alto nivel tanto en Estados Unidos como en España. El fútbol universitario, explicó, representaba otro salto respecto a la escuela secundaria, con jugadores más rápidos, toques más veloces y un estilo más físico.

Se adaptó rápidamente.

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Su éxito en Monroe terminó ayudando a crear la conexión que lo llevó a Puerto Rico. Uno de sus entrenadores en Monroe tenía vínculos con la organización de Ponce y recomendó a Chunchi.

Esa relación resultó decisiva.

Crecer rápidamente

A sus 19 años, Chunchi está experimentando otra parte importante de convertirse en atleta profesional: aprender a vivir por su cuenta.

En Puerto Rico, comparte una casa con un compañero, mientras que el club les proporciona gran parte de lo que necesitan, incluida comida, transporte y gastos del hogar. Pero Chunchi ha tenido que asumir la responsabilidad de las tareas cotidianas de la vida adulta: cocinar, lavar la ropa, limpiar y encargarse de una casa.

Dijo que la experiencia lo ha ayudado a madurar.

“Creo que me ha hecho madurar al tener responsabilidades en la casa”, dijo.

Esa madurez también se ha convertido en parte de su desarrollo futbolístico. Sus entrenadores lo han alentado a mantenerse enfocado y evitar distracciones, especialmente ahora que está recibiendo mayor atención.

La plantilla de Ponce es internacional, con jugadores de Argentina, México, Costa de Marfil, Francia y las Islas Vírgenes, entre otros lugares. El español es el idioma principal entre los jugadores, lo que añade otra dimensión a la experiencia de Chunchi en Puerto Rico.

Y la atención es real. Chunchi ya se ha encontrado con jóvenes aficionados que se le acercan durante los entrenamientos. Describió cómo algunos niños se acercan para abrazarlo o saludarlo porque están emocionados de conocer a un jugador del primer equipo.

Para un futbolista que creció soñando con alcanzar el nivel profesional, ha sido una transición extraña, pero gratificante.

“Es una buena sensación”, dijo.

Las personas detrás del camino

El éxito de Chunchi no ha llegado sin sacrificios por parte de su familia.

Sus padres invirtieron en su desarrollo futbolístico cuando era más joven, en una etapa en la que los viajes para jugar al fútbol y participar en torneos podían ser costosos. Más adelante, las oportunidades en FC Westchester ayudaron a aliviar esa carga económica, ya que la organización cubrió gastos como transporte, hoteles, inscripciones y algunos vuelos.

Su experiencia en España también recibió apoyo económico a través de sus contactos en el fútbol, mientras que para su viaje a Puerto Rico tuvo que pagar su propio boleto de avión.

A lo largo de todo el proceso, dijo Chunchi, sus padres se han mantenido a su lado.

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Su padre lo alentó a aprovechar las oportunidades y ver hasta dónde podían llevarlo, mientras que su madre estaba especialmente preocupada por que continuara con sus estudios. Ambos hicieron énfasis en asegurarse de que cualquier acuerdo profesional fuera legítimo y de que Chunchi entendiera lo que estaba firmando.

Su hermana menor, de 12 años, quien también juega fútbol, es otra fuente de motivación.

Chunchi contó que su familia lo llama regularmente para preguntarle cómo estuvo el entrenamiento y cómo se encuentra. Ese apoyo, dijo, lo motiva a seguir esforzándose. “Creo que esa es una de mis motivaciones para llegar más lejos y darlo todo por ellos”, dijo.

Lo que viene

Por ahora, el objetivo de Chunchi es sencillo: terminar la temporada con Ponce y continuar desarrollándose.

Sus representantes ya le han dicho que podrían surgir oportunidades en otros lugares. Ha escuchado sobre un posible interés de clubes de Noruega y Portugal, aunque no quiere permitir que esas posibilidades lo distraigan de la temporada en Puerto Rico.

Sus representantes profesionales también tienen conexiones que podrían ayudarlo a pasar a otro club en el futuro. Para Chunchi, sin embargo, el objetivo inmediato es rendir en la cancha.

También espera que algún día otro sueño pueda hacerse realidad: representar a Ecuador. Ambos lados de la familia de Chunchi son ecuatorianos. Anteriormente ha tenido algunos contactos y muestras de interés relacionados con las selecciones juveniles de Ecuador, aunque finalmente nada se concretó. Una futura convocatoria sigue siendo algo que recibiría con entusiasmo. Por ahora, sin embargo, su trayectoria ya ha llegado más lejos de lo que alguna vez imaginó.

Hubo un tiempo en que Chunchi pensó que el fútbol quizá seguiría siendo simplemente algo que practicaba en ligas locales. Después llegaron FC Westchester, España, Ossining High School, Monroe y, finalmente, Ponce.

Cada paso presentó un nuevo desafío. Cada uno ayudó a prepararlo para el siguiente. Y ahora, a sus 19 años, aquel niño que comenzó jugando fútbol en el Hudson Valley es profesional.

Su consejo para quienes están en casa es sencillo: sigan persiguiendo el sueño.

“Sigan persiguiendo ese sueño sin permitir que ninguna distracción se interponga”, dijo Chunchi. “Creo que esa es una parte muy importante para llegar a grandes cosas”.

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