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Wednesday, July 15, 2026
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Agrofest e historias de los agricultores peruanos

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Los héroes del campo que preservan el futuro del Perú llegaron desde el corazón de los Andes 

Perú cultiva más de 3,500 variedades de papas nativas en la zona andina . Foto Lily Céspedes.

Lily Céspedes | New Jersey Hispano | Colaboradora

Lima, Perú

Más que una feria de negocios, Agrofest Perú 2026 se convirtió en una vitrina donde cientos de agricultores de distintas regiones del país mostraron el resultado de años de trabajo en el campo. Detrás de cada stand había una historia de esfuerzo, innovación y defensa de los cultivos peruanos.

Durante tres días, la quinta edición de Agrofest, organizada por la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), reunió en La Videna de San Luis a más de 200 expositores nacionales e internacionales, además de empresarios, investigadores, estudiantes y representantes del Estado interesados en el desarrollo del sector agrícola.

Mientras las conferencias analizaban mercados, exportaciones y nuevas tecnologías, en el Gran Mercado los propios agricultores contaban la realidad que viven todos los días.

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Guardianas de las papas nativas

Nora Vásquez, agricultora de la región Junín en Agrofest Perú 2026 en el stand de productos nativos

Uno de los stands más visitados fue el de Nora Vásquez de la Piedra, una joven agricultora de 33 años que llegó desde la zona andina ubicada entre Junín y Huancavelica con una misión: preservar los cultivos nativos del Perú.

Junto a otras 19 mujeres integra la Asociación Agroindustrial de la Zona Andina del Perú (AAZA), organización creada hace cinco años para producir y comercializar cultivos tradicionales.

Cada una trabaja parcelas de aproximadamente dos hectáreas donde siembran papas nativas, mashua, oca y olluco.

“Somos conservacionistas de las papas nativas”, explica Nora mientras atiende a los visitantes interesados en conocer variedades como Peruanita, Huamantanga, Camotillo, Huayro Macho y Huayro Hembra.

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El trabajo empieza mucho antes de la cosecha. La papa se cultiva una sola vez al año, aprovechando las lluvias naturales de las alturas andinas, por encima de los 3.800 metros sobre el nivel del mar. Luego el terreno se prepara para sembrar otros tubérculos tradicionales que también forman parte de la alimentación andina.

Además de producir, las agricultoras reciben asesoría técnica para mejorar la calidad del cultivo y buscar mercados donde colocar sus productos.

Sin embargo, la mayor preocupación de Nora no está en la producción sino en el futuro del campo.

“Ya no hay jóvenes en el campo. Muchos se fueron buscando otras oportunidades y no regresan. Tenemos que hacer algo para que no se pierdan nuestros cultivos nativos”, afirma.

Las más de 3.500 variedades de papas nativas que existen en el Perú forman parte del patrimonio agrícola del país y hoy también abastecen restaurantes de alta cocina, la industria alimentaria y la elaboración de snacks.

El hombre que trabaja con miles de abejas

Efrain Valdivia, apicultor arequipeño, en su stand de Agrofest 2026, El Museo de la Miel. Foto Lily Céspedes

A pocos metros del stand de Nora, otro expositor llamaba la atención del público.

Efraín Valdivia Camargo, apicultor y zootecnista de Arequipa, instaló un pequeño Museo de la Miel y la Polinización, una propuesta educativa que le permitió obtener uno de los reconocimientos de Agrofest 2026.

Su historia comenzó cuando tenía apenas 12 años.

“Mi hermano Víctor me enseñó el mundo de la apicultura. Empezamos con diez colmenas; después fueron ochenta y ahora tenemos más de mil”, recuerda.

Actualmente trabaja con dos especies de abejas: la Apis mellifera, reconocida por su alta producción de miel, y las meliponas, abejas nativas sin aguijón.

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Pero la miel ya no es el único negocio.

Desde hace más de una década, Valdivia se dedica también a la polinización agrícola, un servicio cada vez más solicitado por las empresas agroexportadoras.

“Transportamos las colmenas hasta los campos de cultivo, las instalamos estratégicamente y hacemos seguimiento durante toda la floración. Incluso utilizamos sensores para monitorear el proceso”, explica.

Gracias a la polinización, cultivos como la palta y los arándanos logran mejorar el cuajado de los frutos, incrementar la producción y obtener una mejor calidad comercial.

A través de sus empresas Bioanden y Wild Flower, sus colmenas recorren distintas regiones del país acompañando las campañas agrícolas.

El apicultor Efraín Valdivia, recibe de Agrofest Perú el premio por la mejor presentación educativa del Museo de la Miel. Foto Lily Céspedes.

Un sector que mira al mundo

Además de las historias de los productores, Agrofest realizó ruedas de negocios, exhibiciones de maquinaria agrícola y conferencias sobre innovación y mercados internacionales.

El presidente de AGAP, Gabriel Amaro, destacó que el Perú figura entre los principales productores mundiales de alimentos como papa, tomate, cacao y arándanos, y que las agroexportaciones llegan actualmente a 145 países.

Sin embargo, advirtió que el sector enfrenta importantes desafíos.

Uno de ellos es la amenaza del fenómeno de El Niño Costero, que podría afectar especialmente a los pequeños agricultores si no se ejecutan obras de prevención como el mantenimiento de cauces y sistemas de drenaje.

“La preocupación principal son los pequeños productores, que muchas veces trabajan endeudados y con escasa capacidad para enfrentar un evento climático de gran magnitud”, señaló.

Mucho más que una feria

Más allá de las cifras y las ruedas de negocios, Agrofest 2026 dejó una imagen clara: detrás del crecimiento de la agroexportación peruana siguen estando miles de agricultores que conservan semillas ancestrales, incorporan nuevas tecnologías y buscan abrir mercados sin abandonar la tierra donde nacieron.

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En los pasillos del Gran Mercado, cada stand contaba una historia distinta, pero todas compartían un mismo objetivo: demostrar que el futuro de la agricultura peruana también depende de quienes trabajan cada día en el campo.