
Opinion
Por Deivis Moreno
“Su merce”, “disculpe usted”, “que pena”, “mande”, “a la orden”, “es que no quería incomodarlo”: …
Vocabulario mágico y cordial enseñado en casa, en ese lugar seguro y muchas veces cercano a la vegetación y a la tierra, donde la meta es brindar protección y cuidado al nivel que cada familia pueda aportarlo.
Residuos de un lenguaje de quienes crecieron en una sociedad que aún alberga o albergaba espacio para la inocencia.
“Yo le puedo conseguir su Social”, “lo puede pagar en cuotas”, “últimamente se están demorando mucho en responder”: lenguaje coloquial utilizado para tomar ventaja por quienes han aprendido el precio de la necesidad, mezclado con la ingenuidad y la búsqueda de soluciones rápidas.
Casos de asilo sin justificación a cambio de un permiso de trabajo temporal, promesas de estabilidad a cambio de incansables pagos semanales o quincenales, representantes legales sin nombre, sin escrúpulos y sin credenciales, pero dotados con una gran habilidad para tomar ventaja del sueño de un futuro mejor de otros.
Lenguaje migratorio:
“ITIN”: Número que le permite pagar sus impuestos (taxes) y aplicar a algunos empleos como trabajador independiente o (freelance).
“Número de caso o de recibo”: contiene 3 letras y 10 números y con el cual puede verificar el estado de su aplicación por usted mismo en internet.
“Asilo político”: proceso que toma muchos años para ser procesado, pero permite acceso a un número de seguro social temporal, mientras llega la fecha para demostrar porque está pidiendo asilo en este país.
“Green card (tarjeta verde) o de residencia”:
Documento con fecha de expiración que le permite tener beneficios temporales como si fuera un ciudadano.
“Ciudadano”: persona nacida en este país.
“Tarjeta de Ciudadanía”: documento sin fecha de vencimiento que le permite tener los mismos beneficios que un ciudadano.
“Desprendible de envío”: comprobante con fecha de envío de sus documentos a las entidades gubernamentales.
“USCIS”: entidad gubernamental que procesa casos migratorios y de residencia.
“USCIS phone number”: número de teléfono en el que puede verificar el estado de su caso en cualquier momento.
Dicen que para cambiar el mundo es necesario empezar por cambiarse a uno mismo.
Aprender un nuevo idioma es difícil, pero más difícil es dejar toda tu vida atrás para irte a otro país, y el no tener interés ni preocupación por adaptarse, parece algo así como dejar una puerta abierta a procesos de desventaja y abuso.
Pero el no aprender el lenguaje legal para entender que proceso le conviene más para asegurar su futuro, es lo que le permite a tantas personas tomar ventaja y tomar su dinero, ilusiones y tiempo, para dejarle una sensación de culpa y remordimiento que se puede evitar conociendo el lenguaje apropiado




