Javier Valdivielso, director del Instituto Cervantes, destaca el peso cultural del español en el país y apuesta por fortalecer una red que integre las distintas voces y expresiones de la comunidad hispana

Patricia Herrera Valdizán | New York Hispano | Colaboradora
Nueva York
Con cerca de 35 años de presencia en Estados Unidos, el Instituto Cervantes continúa ampliando su misión de promover el español y la diversidad cultural del mundo hispanohablante en un país donde esta lengua forma parte cada vez más visible de la vida cotidiana.
Desde Nueva York, una de las ciudades más diversas del mundo, su director, Javier Valdivielso Odriozola, defiende una visión del español que trasciende fronteras y nacionalidades. Para el veterano gestor cultural, con cerca de tres décadas de trayectoria en el Instituto Cervantes, el español de México, Perú, España y del resto de las naciones hispanohablantes forma parte de un patrimonio común que encuentra en Estados Unidos un escenario estratégico para su crecimiento.
En conversación con New York Hispano, Valdivielso habla de la recuperación del Instituto tras la pandemia, su relación con consulados y organismos internacionales, el respaldo de España, la importancia histórica de la comunidad hispana en Estados Unidos y los desafíos de seguir construyendo desde Nueva York una sólida red cultural alrededor de una lengua compartida por millones de personas.
¿Desde cuándo el Instituto Cervantes presta sus servicios en los Estados Unidos y cómo ha evolucionado su misión para atender a las diferentes comunidades hispanohablantes?
El Instituto Cervantes se creó en 1991 y, desde 1992, tiene presencia en Nueva York y Chicago. Posteriormente abrió otro centro en Albuquerque (Nuevo México). Además, cuenta con una oficina en la Universidad de Harvard, así como presencia en Boston y Los Ángeles.
Desde su llegada a la dirección del Instituto Cervantes en Nueva York, ¿cuáles fueron las principales áreas que identificó como prioritarias para fortalecer o desarrollar?
Cuando llegué a Nueva York estábamos saliendo de la pandemia. Necesitábamos consolidar nuevamente el programa académico; es decir, recuperar a los estudiantes, reanudar las clases presenciales y volver a llenar las aulas. Estábamos en un proceso de consolidación. Mi antecesor en la dirección fue Richard Bueno.
El Instituto Cervantes es un referente internacional en la promoción de la lengua española. ¿Qué tipo de colaboraciones mantiene con organismos internacionales, como las Naciones Unidas, instituciones culturales de otros países y consulados?
Nosotros promovemos y defendemos el idioma español en todas sus variantes, ya sea el español de México, del Perú o de cualquier otro país hispanohablante.
En Nueva York hemos trabajado estrechamente con diversos consulados de países de habla hispana, entre ellos el Consulado de México y el Consulado del Perú. Con este último desarrollamos, durante un año, una importante muestra fotográfica que recibió una gran cantidad de visitantes.
¿Cómo evalúa el respaldo que brinda el Gobierno de España al Instituto Cervantes de Nueva York y qué importancia tiene ese apoyo para el cumplimiento de su misión?
Lo valoro muy positivamente. Somos parte de la administración pública española y también contamos con el apoyo de la Fundación Norteamericana. La base presupuestaria que aporta España nos permite desarrollar nuestro trabajo; por otra parte, uno de los retos de la Fundación Norteamericana es atraer patrocinadores que fortalezcan nuestras actividades.
En el marco de los 250 años de la Independencia de Estados Unidos, ¿qué mensaje le gustaría transmitir al pueblo y al Gobierno estadounidense sobre el valor del idioma español y el intercambio cultural entre ambas naciones?
Al Gobierno del presidente Donald Trump le diría que uno de los pilares de la fundación de los Estados Unidos fue la presencia de la comunidad hispana y del idioma español. Actualmente estamos hablando de aproximadamente 47 millones de personas que hablan español en este país. Esa es una riqueza cultural fundamental para los Estados Unidos de hoy.
¿Por qué considera que el Instituto Cervantes continúa desempeñando un papel fundamental en los EEUU y qué distingue su labor de la de otras instituciones culturales y lingüísticas internacionales?
El Instituto Cervantes es importante porque Estados Unidos es un país fundamental para España y, al mismo tiempo, representa un espacio esencial para la difusión del español y de la cultura hispánica. Nuestro trabajo se desarrolla siempre en coordinación con la comunidad hispanohablante. Existen razones culturales, políticas y económicas que hacen indispensable la presencia del Instituto Cervantes en los Estados Unidos.
Además de sus programas académicos y culturales, ¿el Instituto Cervantes organiza actividades benéficas, galas o iniciativas especiales destinadas a recaudar fondos o ampliar
Sí. Organizamos una gala anual de recaudación de fondos para apoyar nuestra programación cultural. Este evento atrae nuevos socios al Instituto Cervantes, quienes realizan aportaciones económicas que nos permiten ampliar nuestra oferta cultural y académica.
Asimismo, contamos con el apoyo de diversos patrocinadores, entre ellos el Banco Santander, que ha respaldado nuestras actividades durante muchos años, además de otras instituciones y empresas.

La sede del Instituto existe desde 1992, en NY. Desde su perspectiva, ¿cuáles considera que han sido los principales logros alcanzados por los directores que lo precedieron y sobre los que continúan construyendo?
Todos los directores se han caracterizado por su gran profesionalismo. La labor de un director consiste en dar continuidad al trabajo realizado por sus predecesores y contribuir a que el Instituto Cervantes siga siendo una institución sólida, dinámica y activa.
Permítame una pregunta más personal. Fuera de sus responsabilidades profesionales, ¿qué aficiones cultiva? ¿Disfruta de la música, la literatura, la escritura o participa en actividades de carácter filantrópico?
Me considero un gestor cultural. Si hablamos de aficiones, me interesan profundamente la literatura, el cine y la música; siempre he procurado mantenerme muy cerca del mundo de la cultura. He trabajado cerca de treinta años para el Instituto Cervantes y he tenido la oportunidad de dirigir sus sedes en países como Italia, Marruecos, Bulgaria y Hungría. Debo decir que Roma fue uno de mis destinos favoritos, una ciudad donde el arte y la cultura se fusionan de una manera extraordinaria. Ha sido una experiencia profesional y personal excepcional.
Estamos llegando a la segunda mitad del año. Al hacer un balance de su gestión, ¿considera que ha podido cumplir los objetivos que se propuso para esta prestigiosa institución? ¿Qué proyectos le entusiasman para los próximos meses?
Me atrevo a decir que sí. Mi principal objetivo fue estructurar adecuadamente toda nuestra programación y fortalecer una verdadera red cultural hispana, y considero que lo hemos logrado con éxito.
También deseo destacar el excelente trabajo de la señorita Marta Sánchez, responsable de la programación musical. Gracias a su labor, nuestros conciertos de jazz hispano continúan consolidándose como una de las actividades más destacadas del Instituto Cervantes.





