Una sobreviviente de cáncer de seno explica cómo logró superar esta enfermedad y salvarse

Mónica Ferrer Solari | Westchester Hispano | Colaboradora
Gladys Dibble nació en Nueva York, es la primera generación de padres ecuatorianos, siempre orgullosa de sus raíces hispanas y su herencia. Trabajó como especialista de Seguros de Salud en Emblemhealth, durante más de 24 años. Estudió Psicología en la Universidad Saint John. Es dueña y directora de Medora Media, empresa que apoya a pequeños negocios en sus campañas en medios digitales. Gladys es una superviviente de Cáncer de mama, y es un gran ejemplo de resiliencia, esperanza y positividad, quien desde la vulnerabilidad de padecerlo, se ha convertido en un gran impulsora de la toma de conciencia y apoyo para quienes están librando esta batalla. Actualmente vive en Mamaroneck junto a su esposo y sus dos hijos gemelos.
Gladys cuéntanos un poco de ti a nivel laboral y personal.
Comencé a trabajar a los 17 años, primero en Hip Health Insurance de NY, que después se convirtió en Emblem Health; a los 19 años quedé embarazada y permanecí en ese trabajo por 24 años, fui cambiando de departamentos y fui ascendiendo, hasta que llegué a liderar un equipo de 45 personas. Fui directora para “Networking for decisions and community centers”. Después me casé y tuve a mis gemelitos a los 39 años. Conté con todo el apoyo de mi esposo para dedicarme 100% a mis hijos y dejar de trabajar, ya que mi hija tenía asma pediátrica. Con mi tiempo libre, lo primero que hice, fue convertirme en instructora de Zumba, para hacer algo que yo quería y así tener mi tiempo flexible para estar con los niños, daba clases a adultos, y también daba clases de Zumba a niños. De allí pasaron dos años, y sentía que algo me faltaba, empecé a ayudar a una amiga a impulsar su negocio en redes, y ella me dijo por qué no hacía esto que estaba haciendo con ella, como negocio y así ayudaba a otras personas. Entonces mi primer trabajo de social media fue para Mamaroneck Chamber of Commerce, fue durante ese tiempo que me detectaron un cáncer en el 2021. Cerré ese contrato para concentrarme en mi enfermedad y mi recuperación.
¿Cómo fue descubrir que tenías esta enfermedad y cómo reaccionaste?
Al principio muy desesperante, era la imagen de mi llorando en la sala del doctor cuando me lo dijeron. Sentí el pecho muy apretado, me dio ansiedad. Sentía que todas las paredes del quirófano se me cerraban y no podía respirar. Abrí la puerta y les pregunté, por qué me dejan sola, porque sentía que algo iba a pasar, y no había nadie conmigo, entonces fue desesperante, no podía controlarme.
¿Cuál fue la primera persona a la que le contaste?
Yo llamé a mi esposo llorando en ese cuarto, y le dije que me encontraron un bulto en el seno. Él me dijo respira, tú sabes que yo trabajo en NYU y vamos a tener el mejor equipo para ti. Esa misma noche logró conseguir recomendaciones de un buen cirujano de cáncer de mama y un buen equipo. Llevamos mi información y exámenes, y todo mi tratamiento fue NYU.

¿Qué significó para ti vivir este proceso en compañía?
No estar sola ayuda al alma, tener a alguien que te proteja, alguien con quien hablar y desahogarse. Sabiendo que mi esposo es un buen papá, sabiendo que algo me pasa a mi yo se que tienen alguien que los pueda proteger, que les de amor, y el tiene una relación tan linda con mi hija, yo me sentía que mis dos hijos iban a estar bien si algo me pasaba.
¿Qué puedes decir sobre el estado de ánimo que tenías para salir adelante durante el tratamiento?
Yo siempre he sido muy positiva, fuerte emocionalmente, yo creo que eso fue lo que me ayudó. Yo siempre he tenido el pensamiento que uno con la mente logra todo. Si la mente de uno está débil, todo sigue ese curso, entonces yo siempre estoy positiva y alegre, entraba a la sala de los doctores y les decía, “Good morning, I am here let’s go, vamos”, y la gente miraba sorprendida, imagino que cuando vives un cáncer hay otra gente llorando y decaída, y esa no era una opción para mí. El baile y zumba también han sido esenciales para mí, cuando pude hacerlo después del tratamiento, a uno se le quitan las penas bailando.
¿Qué hiciste diferente para haber podido ayudar a los demás?
Cogí las redes sociales y conté mi historia, quiero inspirar a más mujeres para que se hagan su examen. El día que me detectaron el cáncer yo tomé una foto haciéndome el examen, pregunté si podía tomarla, les dije me estoy haciendo mi mamografía, la estoy haciendo un poco tarde, tengo 47 años. Quiero inspirar a la gente que lo haga más temprano, que no lo hagan como yo. Yo no sabía lo que iban a decirme ese día, pero siempre con la intención de querer inspirar.
Has hablado mucho de inspirar, pero a la vez comunicar, ¿Qué poder tiene la comunicación ante un desafío como el que tú viviste?
Yo creo que si uno se encierra y no habla, tiene un impacto negativo para el alma, y si uno no se desahoga y ni lo comunica “You can sink yourself in a hole” o te puedes hundir en un hueco y es muy difícil poder salir de eso.
¿Qué crees que no debe faltar en la mentalidad de alguien que está viviendo una situación como esta?
Siempre ver lo positivo, todo lo negativo siempre tiene su lado positivo, porque uno pasa por tantas cosas en la vida, yo vivo con eso todo el tiempo en mi mente. Cada experiencia difícil siempre trae un aprendizaje, y sale algo positivo. Si nosotros vivimos con esto en la mente es más fácil salir adelante.
¿Cómo fue esta experiencia, y cómo afectó la vida de tu familia?
A mis niños no les dije inmediatamente porque quería tener toda la información, lo que más ayudó fue verme feliz, y ver como yo seguía haciendo todo el proceso, doctores, visitas. Si yo me hubiese apagado o hubiese estado deprimida, eso hubiese sido más difícil para ellos en poder aceptarlo y verme pasar por todo eso.
¿Algo que quisieras incluir, que muchas personas no toman en cuenta, para vivir este proceso más llevadero?
Yo creo que ser sincero y decir la verdad por delante, hay muchas personas que lo hacen ver mejor de lo que es, cuando yo cuento la historia, no solamente cuento la operación, también cuento lo del seno, que se puso negro, cambió de color, no podía cocinar. Es necesario ser realistas para que las personas sepan por lo que van a pasar. Que no tengan idea que esto es fácil. La gente te puede decir, mira “Gladys está feliz de la vida”, pues estoy contenta porque soy positiva, pero sí reconocer que hay una realidad difícil que hay que enfrentar y contar.
Sobre la caminata Making Strides Against Breast Cancer Campaign, ¿cuéntame más sobre este evento?
La compañía que la realiza es Making Strides Against Breast Cancer y ellos tienen unos programas magníficos para aquellas personas que necesitan ayuda, como algunas personas que no tienen que los lleven a sus quimioterapias, esta institución paga taxis, y los que vienen de otros estados, se les paga el hotel para que reciban su tratamiento. Esta caminata es bien importante para mí ya que yo sé los programas que ellos tienen y a donde va ese dinero para investigación. En la caminata fue el 15 de octubre, hay tantas mujeres que son sobrevivientes de cáncer de mama juntas. Ha sido un espacio para celebrar y apoyarse mutuamente.
Publicado el 27 de Octubre 2023




