Un dispositivo peligroso hallado en la avenida Odell provocó cierre de calles y despliegue de fuerzas federales, aunque autoridades descartan amenaza inmediata a la comunidad

Sala de Redacción | Westchester Hispano
White Plains
Una calle de White Plains permaneció cerrada durante todo el lunes tras el hallazgo de un artefacto sospechoso cerca de un edificio de apartamentos en la avenida Odell. El operativo se inició luego de que las autoridades recibieran un reporte de explosión en la madrugada, inicialmente atribuida a un transformador eléctrico.
Al llegar al lugar, los agentes determinaron que no se trataba de un fallo eléctrico, sino de un dispositivo peligroso localizado en las inmediaciones del número 11 de la avenida Odell. El escuadrón antibombas del condado de Westchester neutralizó el artefacto, que según fuentes policiales no era lo suficientemente sofisticado como para ser detonado a distancia, pero sí representaba un riesgo considerable.
La investigación movilizó a la policía local, al Buró Federal de Investigaciones (FBI) y a la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), que recogieron pruebas en el edificio y aseguraron la zona. Durante la jornada, el acceso a la manzana estuvo restringido y algunos residentes permanecieron bajo resguardo en sus viviendas mientras se desarrollaban las labores de seguridad.
White Plains, situada a unas 30 millas al norte de Manhattan, se convirtió en el centro de un amplio despliegue de fuerzas federales y locales. La presencia de equipos especializados subrayó la gravedad del hallazgo y la necesidad de garantizar que no existieran otros dispositivos en el área.
Las autoridades confirmaron que la investigación continúa y que se están analizando los materiales incautados. Aunque no se han ofrecido detalles adicionales, se indicó que no existe amenaza inmediata para la seguridad pública.
El operativo concluyó con la reapertura de la avenida Odell tras varias horas de cierre, mientras los equipos de investigación mantienen su trabajo en curso. El caso ha generado preocupación en la comunidad y refuerza la atención sobre la seguridad en zonas residenciales del área metropolitana de Nueva York.











