La poeta y escritora salvadoreña, profesora de español y literatura en Nueva York, tiene larga trayectoria en la literatura

Flor Almonte / New York Hispano | Colaboradora
Juana M. Ramos, nació en Santa Ana, El Salvador, y reside en la ciudad de Nueva York. Esprofesora de español y literatura en York College, (CUNY). Ha participado en conferencias, coloquios y festivales de poesía en Latinoamérica, Inglaterra, EE.UU. y España. Ha publicado los poemarios Multiplicada en mí, Palabras al borde de mis labios, En la batalla, Ruta 51 C, Sobre luciérnagas, Sin ambages/To the Point, Clementina (versión bilingüe italiano/español), Donde crecen amapolas, El agudo blandir al pronunciarte, Clementina/Clementine (versión bilingüe español/inglés) y el libro de relatos Aquí no hay gatos.
Es autora del libro Nomadismo y alteridad. Las otras historias de la guerra y coautora del libro de testimonios Tomamos la palabra: mujeres en la guerra civil de El Salvador (1980-1992). Además, sus poemas y relatos han aparecido publicados en antologías, revistas literarias impresas y digitales en Latinoamérica, EE. UU., Francia, Italia y España, y han sido traducidos al inglés, portugués, francés e italiano. En 2021 recibió el premio Feliks Gross Award, otorgado por CUNY, por su labor como docente e investigadora, y fue reconocida por la Fundación Chifurnia como Poeta del Año 2023 en El Salvador.
En octubre de 2024, The Hispanic Latino Cultural Center of New York le dedicó, como poeta homenajeada, la 18a Feria del Libro Hispana/Latina de Queens, Nueva York. En 2020 dio inicio a una intensa labor cultural a través de EntreTmas, un espacio digital donde entrevista y promociona a escritoras latinoamericanas y españolas que residen en Estados Unidos, Latinoamérica y España. Asimismo, es directora de la revista semestral de literatura EntreTmas Revista Digital y curadora, junto a Margarita Drago, de Palabra-Imagen-Escena, un espacio artístico creado para la difusión de las creaciones de poetas, narradores, dramaturgos y artistas visuales que producen su obra en español en NY.
FA: ¿Por qué escoges la poesía para tus escritos?
JR: Antes que nada, Flor, agradezco mucho el espacio que me brindas para platicar un poco sobre mi trabajo creativo. Para iniciar y contestar tu pregunta, te diré que siempre he pensado que más que escoger la clave o el código discursivo para expresar mis inquietudes o los asuntos que me ocupan como ser humano (desde lo individual hasta lo colectivo) se trata de cómo ese registro discursivo me escoge o busca salida a través de mí, ya sea en verso o en prosa. Algo así como lo que ya tantas veces se ha dicho, “la forma emerge del contenido”.
FA: ¿Qué temas son fundamentales para tu poesía?
JR: Todos los temas que me atañen como ser social. En mi trabajo creativo abordo diversas temáticas, pero me aventuro aquí a decir que siempre escribo desde el amor. Cuando digo “amor” no me refiero únicamente al amor romántico que, obviamente, también forma parte de mi poesía. El “amor” es como un prestidigitador, que juega a ser todo aquello que toca los hilos de los que estamos tejidos. El amor aparece en mi poesía como dolor, miedo, decepción, impotencia, satisfacción y muchas otras manifestaciones de este. Todo ello es producto del amor al ser humano. Así verás como en mis poemas transitan los hombres y las mujeres que pululan y abundan en las grandes urbes, particularmente en Nueva York, mi ciudad, al igual que aquellos que transitan mi memoria, la de esa muchacha que tuvo que emigrar a los 20 años en busca de nuevos caminos.
FA: ¿Hay algún aspecto de la cultura o la historia salvadoreña que incorporas en tu escritura?
JR: Es inevitable no incorporar aspectos de mi salvadoreñidad en mi escritura. La armazón de la voz poética que se hace presente en mis textos (o la voz narrativa, si de relatos se trata) se sostiene sobre mis experiencias de vida. Es decir, se forma a partir de mi identidad, de esa hibridez que me conforma. Dejé El Salvador a los casi veinte años, en 1990, si no me falla la memoria. Mis valores y mis principios me remiten al imaginario familiar, a mis abuelos en particular. Las memorias de la vida compartida con ellos son una constante en mi poesía. Nunca llegué a cortar el cordón umbilical que nutre y oxigena esos recuerdos y que insiste en mantenerme conectada no solo a El Salvador que dejé –y que a veces romantizo, gracias a las trampas que me tiende la nostalgia– sino también al país que es hoy. Por esta razón, en mi escritura se traslapan aspectos familiares e inquietudes ancladas en lo que acontece en El Salvador desde una óptica geopolítica, es decir, cómo los sucesos políticos y sociales locales, regionales y globales permean y afectan al país.
FA: Cuéntame sobre tu libro Tomamos la palabra: mujeres en la guerra civil de El Salvador (1980-1992).
JR: En 2011, gracias a una beca que nos otorgó la Universidad Pública de la Ciudad de Nueva York (CUNY por sus siglas en inglés), Margarita Drago, poeta, narradora y activista política y cultural argentina, y yo nos embarcamos en un proyecto de recuperación de la memoria histórica y de visibilización del aporte de las mujeres a la historia salvadoreña. El proyecto culminó en el libro Tomamos la palabra: mujeres en la guerra civil de El Salvador (1980-1992), publicado por UCA Editores en 2016, en el que los lectores pueden encontrar veintiún testimonios de mujeres que participaron desde diversas capacidades en el sostenimiento del proceso revolucionario, que se prolongó por más de una década. La génesis de este libro está vinculada a una necesidad de (re)conocer los aportes de las mujeres a dicho proceso, desde una mirada académica. Pero también es un libro urgente en tanto que logra mostrar a cada una de las mujeres que dieron su testimonio como entes humanos e históricos.
FA: Como poeta en la diáspora, ¿sientes la responsabilidad de representar a tu cultura o comunidad en tu trabajo?
JR: Como te comentaba arriba, en mi poesía me trasvaso gota a gota, todos los aspectos que me hacen ser la persona que soy: salvadoreña, centroamericana, latinoamericana, se dan la mano en mi escritura. Me comprendo inmigrante y me asumo arraigada a una identidad que abraza también “lo neoyorquino”, que se ha ido incorporando en mi estilo de vida con el andar de los años y que responde y corresponde a esta subjetividad que escribe desde todos sus márgenes, siempre de forma coherente y transparente. En esa coherencia es precisamente donde reside la responsabilidad de la que me hablas en tu pregunta. No es algo que pienso mientras escribo, simplemente es y se da por su inherencia en mí, por su calidad de inmanente.
FA: ¿Cómo te sientes acerca de la comunidad de poesía latina en Nueva York?
JR: Me da mucho gusto que los distintos colectivos de poetas latinoamericanos, latinos y/o latinx aquí en Nueva York estén haciendo un trabajo literario y cultural que tiene grandes repercusiones en la comunidad hispana en general. Es importante visibilizar nuestra literatura y seguir ofreciéndole a nuestra gente espacios como las ferias del libro que se organizan a lo largo y ancho de la ciudad, tales como la Feria del libro Hispana/Latina de Queens, NY, que ya va por su 18ª edición, o la Feria del Libro de NY, que cumplió seis ediciones este 2024, festivales de poesía, lecturas colectivas, entre muchos otros foros. Son espacios indispensables y necesarios para quienes desean acercarse al trabajo cultural y literario que se produce en esta ciudad multicultural.
FA: ¿Me puedes platicar sobre tu proyecto EntreTmas?
JR: EntreTmas es un proyecto que nació con motivo de la pandemia, en 2020. Se trata de una página literaria en Facebook y, a su vez, canal de YouTube, que tiene como propósito inicial y principal la difusión de la poesía escrita en español en los EE.UU.; privilegia, asimismo, la poesía escrita por mujeres latinoamericanas residentes en NY y demás estados de la nación norteamericana. Por otro lado, con el tiempo, la página creció y ahora alberga tanto poesía de la diáspora latinoamericana como el trabajo que se produce dentro y desde los países de origen y residencia de los escritores invitados a formar parte de este espacio virtual. Para quienes deseen visitarla, este es el enlace a nuestro sitio web: entretmasrevistadigital.com
FA: ¿Cuáles son tus aspiraciones para el futuro de tu carrera poética?
JR: Ahora trabajo en varios libros de poesía inéditos, uno de ellos en versión bilingüe (español/inglés). Continúo escribiendo, tanto poesía como relatos cortos. Aspiro, por supuesto, a seguir produciendo y publicando mi trabajo literario.
Por otro lado, me entusiasman varios proyectos en los que he estado trabajando desde hace ya algún tiempo y a los que les seguiré dando continuidad. Uno de ellos es, como te comenté en la pregunta anterior, el de la revista. Estamos trabajando ya en el cuarto número (la revista es semestral) que saldrá publicado en febrero de 2025. Asimismo, sigo a cargo, junto al poeta, traductor y editor brasileño Floriano Martins y al editor, poeta y diseñador costarricense Melvyn Aguilar, de la Colección Libros Imposibles, que son libros electrónicos que se difunden a través de EntreTmas Revista Digital (NY) y Agulha Revista de Cultura (Brasil) y que son de libre acceso a todos los lectores interesados en la colección. Además, continúo con mi trabajo de activismo cultural mediante la serie Palabra-Imagen-Escena (PIE), de la cual soy productora y curadora junto a la poeta Margarita Drago. Dicha serie la llevamos a cabo cada tercer domingo de mes en el bar cultural Terraza 7, en Queens, NY.
FA: ¿Dónde se pueden conseguir tus escritos?
JR: Mis libros se pueden conseguir en Amazon. También en algunas de las ferias del libro que se organizan y llevan a cabo aquí en NY.
Publicado el 30 de diciembre, 2024






