Homenaje a la madre inmigrante

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Esta es la historia de una madre inmigrante, María López, natural de Medellín, Colombia

Carmen Valdivieso Hulbert | Westchester Hispano | Colaboradora

Mount Kisco

María llegó a los 25 años, después de haberse graduado de psicóloga en la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) y de haber completado su maestría en psicología organizacional. Sin embargo, no pudo ejercer su profesión por varias limitaciones, como el idioma y no poder revalidar su título. Tiene tres hijos: Sebastián, 19; Juan, 16, y Sofía, de 11.

María representa la historia de miles de profesionales que llegan a este país y que ascienden lentamente en una sociedad muy distinta a sus países de origen.

“Comencé a trabajar como secretaria en Lidia´s Travel y por lo general la clientela era de muchos latinos y no me preocupaba el inglés. Cuando nació mi primer bebe el horario del trabajo ya no me funcionaba y comencé a buscar algo, en que el horario me permitiera tener a mi niño en el daycare mientras yo esté trabajando”, rememora la joven madre.

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Mientras trabajaba en el supermercado A&P durante dos años, también limpiaba casas, y ahí sí ya tenía la necesidad de manejar el inglés.

Fue cuando comenzó a estudiar el idioma en Neighbors Link, una organización sin fines de lucro, con sede en Mount Kisco, “que ayuda mucho a la comunidad, destaca María. “Tenía servicios para cuidar niños, mientras yo estudiaba”.

Luego abrieron un programa para los niños y los jovencitos. y “comencé a llevar a mis niños”.

“Allí se reunía un grupo de madres que nos enseñaban cómo criar a nuestros hijos y fue cuando nació mi tercera hija, Sofía, y expandieron los programas y ellos me dieron la oportunidad de ayudar y comencé a realizar trabajo voluntario”, relata María.


Cambio de Vida a Empresaria

Todo comenzó con Neighbors Link. La especialidad que María escogió en Colombia cuando hizo su maestría fue psicología organizacional, la cual le sirvió de base en esa organización, y como ella misma dice “para ayudar a la comunidad”.

Le ofrecieron trabajar como facilitadora (instructora) part-timer y estuvo así tres años, hasta que le ofrecieron trabajo a tiempo completo. “Eso fue como hace diez años más o menos”, agrega.

Hace unos meses, comenzó a recibir capacitación con los servicios de Mental Health del estado de Nueva York. El propósito era que diera entrenamiento en español a otras personas en lo que respecta a salud mental en programas de varias organizaciones.

“Entonces, fue cuando decidí formar mi propia compañía a fin de poder prestar mis servicios a Neighbors Link y a otras organizaciones, facilitando programas. Me gusta mucho educar, enseñar y ayudar a la gente. Sigo trabajando en mejorar mi inglés que aún no lo manejo al 100% pero ya lo uso a diario en mi trabajo”, comenta sonriente.

Es la sonrisa de satisfacción de una mujer luchadora, que comienza a entrar por la puerta grande.

“Este país es muy difícil -añade María- pero me gusta por las oportunidades que brinda. Aquí es donde he querido que crezcan mis hijos. Uno dice vale la pena luchar por ellos para que salgan adelante”.

Muchos padres dicen que la universidad es muy cara y prefieren que sus hijos trabajen.

“Y yo estoy enseñándole eso a los padres. No voy a decir que no es cara, pero si los chicos son buenos y les gusta estudiar hay oportunidades de que pidan becas. Pueden ir al Community College y de ahí los niños pueden abrir puertas. Son la primera generación de nosotros aquí”, dice María enfáticamente.

Las oportunidades son ilimitadas si uno las busca.

“En Colombia, a los 30 años, uno ya es considerado viejo. Aquí puedes tener 60 o 70 años y puedes seguir trabajando”, destaca.

Y María no deja de soñar en todos sus proyectos, mientras dice sonriente:

“Me gustaría revalidar mi título de psicóloga porque no hay muchos psicólogos que hablen el español bien y poder prestar mis servicios, tener mi consultorio. Aún no sé, pero tengo muchos proyectos pero ahí voy”.

Actualmente María dirige el programa “Adelante Juntos” que se desarrolla a diario con familias de un mínimo de doce, pero hay días como los jueves donde van unas 30 familias, mayormente madres latinas.

“Con el estado ya he dictado un curso de entrenamiento con latinos donde participaron 15 personas durante cuatro días tres horas diarias y recibieron diplomas de Primeros Auxilios en Salud Mental. Entonces ellos ayudan a prevenir, observar quién podría tener problemas de salud mental, a dónde acudir”, explica.

Es la primera vez que se dicta un curso de este tipo. Tres de los graduados en este programa fueron de una escuela de Ossining, otras tres personas, un pastor de una iglesia de White Plains con su esposa, y su ayudante y otras madres de familia, aunque una ayuda como auxiliar en la cocina de una escuela.

La Bandeja paisa, plato típico de su patria colombiana, que María disfrutará en el Día de la Madre.

Una Madre Dedicada Siempre

“Siempre me he esforzado para adaptar mis horarios de trabajo para estar siempre con mis niños en las noches en familia. Mi esposo siempre ha trabajado en restaurantes y por eso es un poquito más difícil en las noches porque llega muy tarde. Pero siempre he estado con ellos, los llevaba a montar bicicleta y a otras actividades”, detalla

Tuvo la suerte de estar siempre en familia. Al principio vivía con sus abuelitos y “después llegaron mi papá y mi mamá, y mis tíos estaban aquí y también mis primos. Siempre tenía a mi familia que me respaldaba, y trabajábamos juntos. Cuando era el día de las madres y estaba viva mi abuelita nos reuníamos en la casa todos en familia y era algo muy bonito. Ella falleció hace dos años”.

“Ahora vivo con mi mamá y para el día de la madre salimos a comer a la calle para descansar”, afirma.

María tiene dos hermanos que viven en Colombia. Uno de ellos es abogado.

“Con mis hijos siempre trato de hacer cosas. Mi esposo descansa los domingos y los fines de semana para la familia. Y yo trato de hacer siempre cosas, aunque sea ir al parque o al mall solo para caminar. O vamos al zoológico. Siempre busqué en el periódico local las actividades para los niños”, dice María con satisfacción.

En el Día de las Madre, María y su mamá salen a celebrar. “Pero en las otras fiestas como el Día de Acción de Gracias, que es una fiesta tradicional, todos hacen el pavo. No, nosotros hacemos la Bandeja Paisa, la arepa con queso. Nosotros celebramos Thanksgiving al son colombiano”, señala sonriente.

La bandeja paisa es un plato muy grande que lleva frijoles rojos, arroz blanco con un huevo frito encima, carne asada, chicharrón, morcilla y encima del arroz, arepa, maduro, aguacate, ensalada y chorizo.

En Navidad, María y su familia hacen natilla con buñuelos, que son unas bolitas de harina fritas con queso adentro. Y va acompañada de natilla que es como un pudín dulce más espeso que se puede partir. Eso es muy rico. Eso es más tradicional para diciembre.

“Además comemos la Lechona, que es el cerdo que le quitan el cuero y le ponen relleno de arroz, arvejas y carne, y eso va al horno. Muy delicioso”, agrega.

Y la picada, con todo frito como carnes de res, de cerdo y de pollo acompañada de otras frituras, como chicharrón, costillitas, papita, yuca y arepa frita.

Publicado el 09 de Mayo, 2024

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