Por Sammy Gómez y Delvis Moreno
¿Que está pasando con la salsa de tomate, hay una cosecha permanente que ha logrado que el mercado cinematográfico esté en una demanda constante de algo que en el pasado no parecía necesario?
Se ha vuelto un placer regresar a los clásicos de la TV y la filmografía, pues si observamos películas de los 80’s, 90’s y hasta principios de los 2000, notamos que, a la hora de golpear, lacerar o tomar la vida de alguien, estas escenas eran dejadas a la imaginación; tal como las buenas novelas saben hacer con partes evidentes de la trama.
Y me pregunto, ¿qué ha sucedido con la industria del cine, en qué negocio oscuro y dudoso habrán aceptado bajar la calidad de las películas y reemplazarlo por más violencia y escenas sobrecargadas de lo que por quedar en la imaginación, solía tener ese toque personal que cada uno quería darle?
Cuando la salsa de tomate se volvió tan cotizada que las escenas sangrientas se convirtieron en el plato principal, el appetizer, ¿el chaser y hasta el postre?
Hoy día, sin importar la plataforma, la productora o la nacionalidad de los personajes, no ha empezado la película y ya está chorreando salsa de tomate por las esquinas, y me entristece decir que el género del terror (el de verdad) fue reemplazado por una sombra Gore (Sangrienta), que, como un demonio de la caja de Pandora, se liberó y se hizo famoso; sin juicio ni restricción alguna.
Entre más sangrienta, cruel y morbosa la manera de morir, parecen creer que es más satisfactorio.
Es como una profecía cumplida de los cristianos;
No. Esa no, sino la que juraba que ver televisión y escuchar música “mundanas” era malo.
Pues si no lo era hace 20 años, hoy definitivamente lo es, pues el combo de llenar el cerebro de imágenes sangrientas para acompañarlo con una compilación de estas canciones exóticas que te enseñan la mejor manera de tratar a una dama, va a dejar a la próxima generación lista para un futuro de un color bastante incierto.
Entonces, ¿es la acción la que sigue el pensamiento o lo contrario?, y si hoy día casi todos tenemos la opción de dar nuestra opinión a nivel mundial al alcance de la mano; hay alguien interesado en conocer la aceptación de tan interesantes cambios y sus efectos en la sociedad. O como un impuesto se nos ha aplicado sin preguntar, mientras somos nosotros los que pagamos por las plataformas y proveedores para que nos llenen la cabeza de los colores y ritmos que están “de moda”.
Una frase antigua dice:
“Tu cerebro es el genio de tu lámpara”. El contenido que pongas en él y los deseos que seas capaz de formular dependen de ti.
Sin embargo, como Mandated reporters de un futuro mejor me cuestiono: ¿quién cuida el contenido que va a llegar a la cabeza de los menores cuando aquellas plataformas y devices que usamos para calmarlos y entretenerlos dejen de surtir efecto con dibujos animados y cancioncillas con ritmos pegajosos?
Será que en el futuro además de premios “Oscars”, empezarán a haber los premios ”Ketchup”, esa sería una competencia apretada para lo cual tengo más nominados de los que me gustaría admitir.
Pero como el género ya existe, no quisiera dejarlos sin preguntar: ¿Cuáles serían sus nominados a mejor película Ketchup del año o de los últimos años?
Publicado el 16 de Agosto, 2024





